El intervalo depende del motor, el kilometraje, la antigüedad y el plan del fabricante. No existe una cifra válida para todos los coches.

Consulta el mantenimiento específico de tu vehículo. Ruidos anómalos, pérdidas en la zona o un historial incompleto justifican una revisión antes de alcanzar el intervalo.

Una inspección permite confirmar qué sistema equipa el motor y qué componentes conviene sustituir conjuntamente.